Veo como llora mi alma en el reflejo de cada mañana. La oscuridad que habita en mi cabeza se ha apoderado de mis ojos. El nudo en mi garganta ha robado mi voz y me mantiene escondida en el silencio. El dolor en mi interior me sumerge en una profunda soledad.
Estoy triste, muda y sola, prisionera de esta desilusión que ha dejado a mi corazón sin fuerzas para seguir latiendo.
Te fuiste y esto es lo que dejaste.